La Reforma Constitucional como proceso de Gestion del Cambio

const01Una Reforma Constitucional no deja de ser un proceso de reestructuración, parcial o integral, que afecta al conjunto de una sociedad desde planteamientos políticos, sociales, económicos y de valores. Viendo el concepto desde una perspectiva global, a todos se nos ocurren mejoras, que de manera individual y partiendo de nuestras vivencias, preferencias y valores, pudieran teóricamente mejorar nuestro texto constitucional. Ahora bien, para conseguir un proceso constitucional con unos elevados niveles de consenso, aceptación y co-responsabilidad, similares a los de 1978, que vuelva a inundar de esperanzas de futuro la percepción colectiva del ciudadano español, creo que es necesario introducir un cierto método científico a la hora de abordar esta primera catarsis constitucional, donde se contemplen, prioricen y desarrollen todos los pasos adecuados de un proceso de reestructuración normativa del texto constitucional, pero todo ello integrado en un Proceso Integral de Gestión del Cambio, que nos aporte la implementación de conductas y valores, así como el protagonismo racional del análisis, la planificación, el control de los tempos, la retroalimentación, etc.

const04Como ejemplo, si queremos plantearnos que España sea un verdadero Estado Federal debemos de disponer forzosamente, a nivel sociedad, de una verdadera cultura federal. Por ese motivo, para poder implementar con garantías un cambio de este tipo en nuestra Reforma Constitucional, deberíamos en primer lugar analizar el grado de cultura federal de la sociedad española en su conjunto, que en estos momentos es baja-moderada, y posteriormente analizar la percepción a mayores del ciudadano de las posibles mejoras en función del actual sistema autonómico, que en el caso español serán mínimas, ya que el desarrollo actual en muchas cuestiones es bastante similar a un Estado Federal. En cualquier caso, estas cuestiones no impiden, ni deben cercenar, nuestra voluntad por avanzar hacia un verdadero Estado Federal. Si aplicamos un método científico para conseguir el objetivo, deberíamos enunciar en la Reforma nuestra voluntad de desarrollar un proyecto de Estado Federal, pero difiriendo en el tiempo el cambio efectivo hasta conseguir, a través de un proceso de coaching social, el grado adecuado de cultura federal en el conjunto de la sociedad. (La complicación del debate territorial)

Básicamente, el Ciclo de Vida de nuestro sistema político, es el mismo que para cualquier organización o institución y debemos entender que su puesta a punto es necesaria de manera periódica, en función de la evolución de la propia sociedad. Aplicando una estructura básica de un Proceso Integral de Gestión del Cambio deberíamos dar los siguientes pasos:

  1. Analizar el desarrollo del actual texto constitucional, buscando los factores clave de éxito de su origen y transición y el gap actual entre conceptos y realidades derivado de la propia evolución de la sociedad española. (La transición en clave transaccional)
  2. Descripción y ponderación de los conceptos políticos, económicos, sociales, de integración territorial, de ordenamiento normativo, etc., desde las perspectivas nacional y supranacional, a incorporar en el cuerpo del nuevo texto constitucional. (Pistas para un nuevo modelo de Estado).
  3. Analizar el grado de resistencia al proceso de cambio de los actores intervinientes o Stakeholders, aislando su valoración positiva y negativa de los diferentes conceptos para su tabulación y ponderación.
  4. Elección y priorización de los conceptos a implementar, en base a los diferentes análisis de riesgo, así como por la planificación de contingencias y su temporización.
  5. Realización de un borrador del nuevo texto constitucional, que especifique al detalle los conceptos elegidos y su desarrollo efectivo en el tiempo de manera integral, proyectando y focalizando el mismo como un verdadero “Contrato Social”.
  6. Trasladar al conjunto de la sociedad el espíritu, los conceptos, los contenidos y las ventajas del nuevo texto constitucional, en base a una comunicación bidireccional como elemento fundamental de la necesaria participación ciudadana, cuestión que nos aportara retroalimentación a nuestro proceso.
  7. Revisión y modificación del texto constitucional en base a los procesos de retroalimentación y desarrollo de un texto constitucional definitivo.
  8. Presentación gestión y aprobación del documento por las Cortes.
  9. Aprobación del documento por el conjunto de la sociedad a través de referéndum.
  10. Implementación y seguimiento del proceso de Reforma Constitucional derivado del desarrollo del nuevo texto constitucional.

const02No podemos abordar un proceso de Reforma Constitucional exclusivamente desde la perspectiva ideológica, fundamentalmente debemos de ajustar el proceso constituyente al conjunto de la sociedad y para eso es más efectivo tener claro lo que podemos ceder dentro del conflicto weberiano del consenso, para poder conseguir un acuerdo de mínimos en el que todos ganemos y todos cedamos para construir un espacio común de convivencia para los próximos 50 años.

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